España no ve un eclipse solar total desde 1912: así será el del 12 de agosto

Dentro de dos días, si el cielo acompaña, media España se va a quedar mirando hacia arriba con cara de tonta. El próximo 12 de agosto, un eclipse solar total cruzará la Península de oeste a este, y no es un eclipse cualquiera: es el primero que se ve total desde territorio peninsular desde 1912. Ni tus bisabuelos lo vivieron, probablemente.

Un poco de historia (con mucho polvo encima)

Para que os hagáis una idea de lo raro que es esto: la última vez que la sombra de la Luna tapó el Sol por completo sobre la España peninsular, todavía no existía la Primera Guerra Mundial. Desde entonces solo ha habido un eclipse total visible en territorio español, en 1959, y únicamente desde las Islas Canarias. O sea, que en la Península llevamos 114 años esperando este momento, y en el conjunto del país, 67.

Los eclipses totales no son raros a nivel global —hay uno cada año o dos en algún punto del planeta—, lo raro es que la estrecha franja donde se ve la totalidad (unos 290 km de ancho) pase justo por encima de tu ciudad. Por eso, aunque cualquier eclipse total sea observable «desde algún sitio de la Tierra» con cierta frecuencia, para un mismo punto concreto del planeta la espera media entre dos eclipses totales ronda los 300-400 años.

Por dónde pasará y a qué hora

La sombra de la Luna entrará por el noroeste peninsular y cruzará el país de oeste a este durante el atardecer. Según los cálculos del Instituto Geográfico Nacional, la banda de totalidad pasará por ciudades como A Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza y Valencia, además de Palma de Mallorca. En general, la fase parcial arrancará sobre las 19:30 (hora peninsular), la totalidad llegará entre las 20:27 y las 20:33 según la zona, y todo habrá terminado poco después de las 21:20, ya con el Sol muy bajo en el horizonte.

Ese detalle del horario no es baladí: al producirse casi al atardecer, ver la totalidad dependerá tanto de estar dentro de la franja correcta como de tener un horizonte despejado hacia el oeste. Un edificio alto o una montaña mal colocada pueden aguarte la fiesta aunque estés en el sitio perfecto sobre el mapa.

La duración de la totalidad —el rato en que el disco solar queda completamente tapado y se puede mirar sin protección, cuando aparece la corona solar como un halo blanco— será corta, de apenas uno o dos minutos según la localidad. Poco tiempo, pero de los que se recuerdan toda la vida.

La chiripa astronómica que lo hace aún mejor

Aquí viene la parte que parece un chiste del universo: apenas un año después, el 2 de agosto de 2027, otro eclipse solar total volverá a cruzar la Península. Dos eclipses totales sobre el mismo territorio en cuestión de doce meses es algo tan inusual que ni los propios astrónomos se lo esperaban con esta cercanía. Y por si fuera poco, el 26 de enero de 2028 habrá un eclipse anular (ese en el que la Luna no llega a tapar el Sol del todo y queda un «anillo de fuego») también visible desde España. Tres eclipses de nivel notable en apenas año y medio, después de más de un siglo de sequía.

Cómo verlo sin freírte la retina

El único momento en que se puede mirar el Sol a simple vista es durante la totalidad exacta, y solo si estás dentro de la franja donde se ve completa. Fuera de esos segundos, hace falta protección homologada (filtros específicos para eclipses, no vale con gafas de sol por muy chulas que sean) o técnicas indirectas como proyectar la imagen con un colador. Si no consigues gafas certificadas a tiempo, siempre queda la opción de seguirlo en directo por streaming, que también tiene su punto.

Así que si vives cerca de la franja de totalidad, apunta la fecha, mira la previsión del tiempo con antelación y busca un sitio con horizonte despejado al oeste. La próxima vez que tu ciudad tenga esta suerte, es muy probable que ninguno de los que lean esto siga por aquí para contarlo.

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