La resonancia que siempre está en la misma onda
La resonancia nunca discute con nadie: por definición, siempre está en la misma onda que los demás.
La resonancia nunca discute con nadie: por definición, siempre está en la misma onda que los demás.
¿Por qué el trueno siempre llega tarde a la fiesta? Porque el rayo ya se ha ido corriendo a la velocidad de la luz, mientras que él todavía va a paso de la velocidad del sonido.
¿Por qué el tardígrado nunca pierde el sueño por nada? Porque es capaz de sobrevivir al vacío del espacio, a la radiación extrema y a años sin una gota de agua, así que un mal día en la oficina no le preocupa lo más mínimo.
¿Por qué la ósmosis nunca se queda con las ganas de nada? Porque siempre encuentra la manera de pasar al otro lado.
¿Por qué la mariposa nunca tiene problema en cambiar de opinión? Porque ya practicó transformarse por completo: primero fue oruga y ahora es mariposa.
¿Por qué el pingüino siempre viste tan elegante? Porque nació ya de etiqueta y nunca ha tenido que decidir qué ponerse.
¿Por qué la levadura siempre ve el lado positivo de las cosas? Porque sabe que, dándole un poco de tiempo, todo acaba subiendo.
¿Por qué el bumerán nunca consigue terminar una relación? Porque, haga lo que haga, siempre vuelve.
¿Por qué las placas tectónicas nunca tienen prisa? Porque saben que, tarde o temprano, siempre acaban llegando a su sitio.
¿Por qué el delfín nunca se queda completamente dormido? Porque duerme con la mitad del cerebro despierta, vigilando todo el rato.