La miel que nunca caduca
¿Por qué la miel nunca caduca? Porque aprendió a conservarse tan bien que todavía se han encontrado tarros comestibles en tumbas egipcias de hace más de 3.000 años.
¿Por qué la miel nunca caduca? Porque aprendió a conservarse tan bien que todavía se han encontrado tarros comestibles en tumbas egipcias de hace más de 3.000 años.
¿Por qué el cometa nunca pasa desapercibido? Porque siempre deja su cola como tarjeta de visita.
¿Por qué el copo de nieve nunca tiene una crisis de identidad? Porque sabe que no hay dos iguales en todo el mundo.
¿Por qué la fricción nunca se lleva bien con nadie? Porque, pase lo que pase, siempre acaba poniendo resistencia.
¿Por qué el colibrí nunca se queda quieto? Porque bate las alas hasta ochenta veces por segundo y todavía no ha aprendido lo que es relajarse.
¿Por qué la ballena nunca se queda en silencio? Porque bajo el agua siempre tiene una canción que contar, capaz de viajar cientos de kilómetros.
¿Cuál es el colmo de un vector? Que no tenga ningún sentido.
¿Por qué el agujero de gusano nunca llega tarde a una cita? Porque siempre conoce un atajo a través del espacio-tiempo.
¿Por qué el fractal nunca termina de contar su propia historia? Porque cada vez que la repite, aparece una versión más pequeña escondida dentro de la anterior.
¿Por qué el iceberg nunca cuenta todos sus secretos? Porque siempre deja la mayor parte escondida bajo la superficie.