Un edificio entero: el pueblo de Alaska Whittier

Imagina un pueblo donde el ayuntamiento, el supermercado, la comisaría de policía, la iglesia y el consultorio médico ocupan las plantas de un mismo edificio. Las casas de casi todos tus vecinos también están ahí. En Whittier, un puertecito de Alaska encajado entre montañas y un fiordo, eso no es una boutade. Es, literalmente, un edificio entero convertido en pueblo, tal y como vive el 85% de sus 272 habitantes (censo de 2020, frente a los 220 que tenía en 2010).

Un edificio entero que hace de pueblo

La torre en cuestión se llama Begich Towers y tiene catorce plantas. De hecho, bajo su mismo tejado conviven un colmado, la oficina de correos, el departamento de policía y el despacho de la alcaldía. También hay una pequeña iglesia metodista, una lavandería, un hotelito, una piscina cubierta y hasta una sala de juegos para críos. Ir “al centro” en Whittier consiste, básicamente, en bajar en ascensor.

Aun así, el edificio no nació pensado para esto. Se construyó en 1957 como estructura militar, conocida entonces como Hodge Building. Durante la Guerra Fría, Whittier era un puerto estratégico del ejército estadounidense, uno de los pocos accesos de aguas profundas libres de hielo en la zona. En 1972 lo rebautizaron como Begich Towers en memoria de Nick Begich, un congresista de Alaska desaparecido —y dado por muerto— en un accidente de avioneta cerca de allí. Con el tiempo, casi todo el pueblo se fue mudando dentro.

El único camino de entrada… y hay que compartirlo con un tren

Si vivir en un edificio-pueblo ya suena a película, la forma de llegar hasta él le da otra vuelta de tuerca. La única carretera que conecta Whittier con el resto de Alaska es el túnel Anton Anderson, de unos 4 kilómetros de largo y considerado el túnel de carretera más largo de Norteamérica. Además, tiene truco: es de un solo carril, así que coches y trenes se turnan para usarlo, alternando el sentido cada media hora más o menos. Entre paso y paso, una ventilación de turbina de avión se encarga de renovar el aire.

Hasta el año 2000 ese túnel era exclusivo para trenes. Por eso, la única manera de entrar o salir de Whittier era en barco, avioneta o tren de mercancías. Sin embargo, desde entonces se puede ir en coche, aunque con matices: el túnel cierra de noche, así que si te retrasas en el trabajo en Anchorage más de la cuenta, toca dormir en el asiento del coche o buscar hotel al otro lado de la montaña.

¿Por qué viven amontonados si tienen todo el bosque para ellos?

La respuesta corta es: el clima. Whittier registra algunas de las nevadas más intensas de Alaska —varios metros de nieve acumulada cada invierno— y vientos que pueden superar los 150 millas por hora (unos 240 km/h). Por ese motivo, Begich Towers se diseñó para aguantar temperaturas de hasta -40°F (también -40°C, casualmente la temperatura en la que ambas escalas coinciden) y ese tipo de rachas. Vivir todos bajo un edificio entero, conectado por pasillos interiores, tiene una ventaja clara en pleno temporal: un vecino puede ir a comprar leche, llevar a su hijo al colegio (integrado en un edificio anexo comunicado) o visitar al médico sin ponerse siquiera el abrigo.

Dicho de otro modo: los habitantes de Whittier no viven apretados porque no haya espacio, ya que tienen fiordos, glaciares y bosque de sobra alrededor. Viven así porque juntar los servicios básicos bajo un solo tejado resultó ser la manera más razonable de sobrevivir a un invierno que parece empeñado en borrar el pueblo del mapa cada año. Por eso, en otro rincón igual de extremo del planeta, un pueblo noruego llegó a prohibir directamente morir dentro de sus límites antes que dejar que el entorno dicte las reglas.

Por tanto, hoy Begich Towers sigue siendo, once meses de invierno al año, la dirección postal de casi todo el mundo en Whittier. Es un experimento urbanístico nacido por necesidad militar que terminó convirtiéndose en uno de los pocos lugares del planeta donde un edificio entero es, literalmente, un pueblo. Puedes leer más detalles sobre su historia y sus cifras en la página de Wikipedia sobre Whittier, Alaska.

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